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     Tanilo Guyo

                        Raúl Gay Navarro

Tanilo Guyo era un hombre con una rara enfermedad: sed permanente. Cada mañana, Tanilo salía de casa con una botella de dos litros de agua para el camino; durante la jornada laboral, acababa otras tres.

El día de la huelga general, Tanilo fue a trabajar. En la puerta, varios piquetes le impedían el paso.

Camino a casa, volvió la sed.

Buscó un bar por los alrededores, pero estaban todos cerrados; lo intentó en bancos, comercios; llamó a los timbres. Nadie quiso abrirle.

Tanilo Guyo fue la única víctima de la huelga general; murió delante del Ministerio del Interior, donde sólo pretendía que le dieran un poco de agua.

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